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Somos dos hermanos los cuales nos juntamos hace aproximadamente 25 años con la idea de tener nuestro propio emprendi- miento el sueño de la fábrica propia.
Los comienzos fueron muy duros como los de toda Pyme, arrancamos solamente cortando una pieza del guante, el puño, este trabajo se realizaba con una rebajadora mecánica, la cual se pagó con el trabajo que se realizaba con la misma, esta rebajaba el cuero descarne y luego se cortaba manualmente (hoy en día las piezas se cortan con troqueladoras y moldes sacabocados), a este puño se lo vendía a los talleres de confección ubicados en Buenos Aires.
Rebajadora mecánica nuestra primera máquina Puño del guante primer pieza elaborada

Luego se compró una troqueladora (con la cual se aligeraba el cortado de las piezas), y dos pares de furlones, uno para el nutrido del cuero y el otro para el ablande, con estas maquinarias se logró obtener el cortado de todas las piezas del guante (puño, dorso, palma, pulgar y mariposa) las cuales también se vendían a los talleres.
furlones para nutrir y ablandar el curo Piezas de los guantes
Con el paso del tiempo se compraron dos
máquinas de
coser industriales, con una se
realizaba el armado o la unión de las piezas y con la otra
se
lo cerraba, y se construyó el taller de costura.
En este momento ya se estaba en
condición de producir el
guante terminado e independizarse vendiendo sus propios productos, los
cuales
se distribuían en vehículos particulares.
Posteriormente se adquirió una rebajadora con mayor tecnología, esta es hidráulica y es el doble de grande que la mecánica por lo cual se pueden rebajar cueros más grandes y darle mayor precisión al espesor. Con esta nueva máquina la producción de guantes creció en gran medida y se implementó la producción de todos los artículos que existen en seguridad industrial fabricado con cuero (guantes, delantales, mangas y polainas).
Con
el tiempo se fueron comprando más máquinas de
coser y troqueladoras, se construyó
un galpón de madera que se fue modificando hasta la
actualidad (hoy en día es
de material), se construyó una oficina y se
amplió el taller de costura, esto
demandó contratar gente, con lo cual se logró
pasar de producir 240 pares guantes
al día a producir un promedio de 1000 pares de guantes, 100
delantales, 50
pares de mangas y 50 pares de polainas.
Con
esta producción ya era muy complicado distribuir los
productos en vehículos
particulares, por el cual se adquirió una trafic y se
contrato un vendedor.